Una marca es un signo que distingue los productos o servicios de una empresa en el mercado. Puede ser una palabra o combinación de palabras, letras y cifras, así como un dibujo, símbolo o forma; incluso signos no visibles como sonidos o fragancias. Por eso, debemos conocer los aspectos fundamentales para proteger una marca española en el extranjero

La identificación de una marca está asociada a la estrategia empresarial y a la diferenciación del producto en el tráfico mercantil. Por eso, puede llegar a ser un indicador de calidad o de cualquier otro atributo que te diferencie de la competencia, así como un medio de promoción de ventas. 

Las marcas son derechos de propiedad intelectual (PI) protegidos y que, por tanto, se pueden registrar para otorgarle a su titular el derecho exclusivo a utilizarla. Este registro ofrece seguridad jurídica al titular de la misma durante un periodo de validez de, normalmente, 10 años renovables indefinidamente. Su protección geográfica dependerá de si se solicita en el plano nacional o internacional. 

Generalmente, las empresas comprendemos la necesidad de diferenciar nuestros productos o servicios en el mercado a través de una marca; sin embargo, no valoramos lo suficiente su protección. 

Registrar una marca otorga un derecho exclusivo sobre una marca. Es decir, impide que terceros la usen y comercialicen sus productos o servicios con la misma marca que tu empresa, y si lo hacen se podrán ver incursos en un procedimiento judicial. 

Una marca es representativa de los valores y estrategias empresariales, por lo que, el éxito de la empresa puede depender de su reputación. ¿Quién no conoce Coca Cola?

Como ya hemos comentado en varias ocasiones, internacionalizar una empresa no es solo exportar, es conseguir reconocimiento en un determinado mercado en el que se opere habitualmente. Por eso, para entrar en un mercado, también debemos trabajar nuestra marca, tanto en su adaptación al mercado de destino como en su protección internacional.

La Marca internacional es un sistema con el que una marca puede protegerse simultáneamente en varios países, siempre que estén acogidos al Arreglo de Madrid y al Protocolo de Madrid sobre Marcas internacionales. Actualmente 80 países forman parte. 

No obstante, para registrar una marca a nivel internacional conforme al sistema de Madrid, siempre se habrá de partir de su protección nacional. La marca que se pretenda registrar internacionalmente debe ser idéntica a la marca que se solicite en el país de origen. De hecho, la marca internacional es dependiente de la marca nacional durante los siguientes 5 años desde el registro. La anulación, revocación o caducidad de la marca nacional anulará la internacional en todos los países designados.

La marca internacional se podrá solicitar tanto por personas físicas como jurídicas siempre que, en este caso, tengan su domicilio en España. Para solicitar la protección de la marca internacional se habrá de emitir una única solicitud, en un único idioma y pagando una única tasa en francos suizos. Esta protección se podrá ampliar posteriormente a países miembros. 

El procedimiento de registro de una marca internacional sigue 3 fases: 

Oficina Española de Patentes y Marcas

Se recibirá la solicitud y se hará un examen formal con el que se comprueba que todos los datos expuestos coinciden con los de la marca nacional. Una vez realizado, se remite la solicitud a la OMPI. 

Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI)

Esta institución volverá a hacer un examen formal. Después, publicará la marca con un número internacional en la gaceta OMPI de Marcas Internacionales. 

Oficina Nacional del país solicitado

Cada país es parte del registro internacional. Es decir, la marca internacional surtirá los mismos efectos en el país de destino que los de una solicitud nacional de dicho país. Por eso, el país de destino, conforme a su legislación nacional, estudiará si se ha de reconocer o no la marca internacional con designación en dicho país. 

Para presentar la solicitud de Marca internacional es necesario adjuntar los formularios establecidos MM1, MM2, MM3 (ver formularios en la página OMPI http://www.wipo.int/madrid/es/forms)

Todo signo objeto de representación gráfica podrá ser considerado como una marca a nivel de la Unión Europea. De hecho, la Marca de la Unión Europea tiene efectos en todos los Estados miembros de la Unión. Esta marca tiene carácter unitario y solo podrá ser solicitada y concedida en todo el territorio de la UE. 

La titularidad de una Marca de la Unión Europea se podrá solicitar ante la EUIPO (Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea), con sede en Alicante; o ante la OEPM (Oficina Española de Patentes y Marcas), con sede en Madrid. En este segundo caso, la OEPM remitirá la solicitud a la EUIPO. 

Este proceso se puede hacer online a través del siguiente formulario: https://euipo.europa.eu/ohimportal/es/route-to-registration?TSPD_101_R0=085d22110bab2000d065036d6d4b6fc9402ff0dd4b2865b1f597c2bcdb1d2412a8985882c076d5a20825eae18a143000c03cc47e1b5a96c948654703dec51481c2ba8464620130e9f9a71e1b5fd5535a9b9b2186d37871a15decbb192cea0515

 

Consejos para cumplimentar el formulario de solicitud de marca de la Unión Europea 

Aunque puede parecer fácil, registrar una marca de la Unión Europea es un proceso complejo; sobre todo, porque tenemos que tener muy claro qué queremos. Es decir, antes de comenzar debemos planear exactamente qué contestaremos en el formulario. La solicitud puede ser denegada (y las tasas no son bajas), así que cualquier preparación es poca. 

¿Cómo preparamos el formulario de solicitud de marca de la Unión Europea? 

  1. Pregúntate si esa marca es la que más te conviene. Una vez que la marca quede registrada no podrás modificarla y tendrá una validez de 10 años, renovables indefinidamente. 
  2. Analiza si esa marca representa tus productos o servicios, y sobre todo, tu valor diferencial y estrategia empresarial. 
  3. Estudia qué productos o servicios quieres proteger exactamente. El reconocimiento de una marca se da solo para el epígrafe concreto en el que la hayas registrado. 
  4. Piensa si vas a usar la marca en los próximos 5 años. La Unión Europea establece que debe tener un uso efectivo para que no sea objeto de impugnación.
  5. Comprueba que tu marca no se usa ya en el mercado. En la UE hay registradas a día de hoy más de 11 millones de marcas; así que si la tuya ya no está disponible, simplemente se denegará la solicitud. Realiza una búsqueda a través de la base de datos que usa la EUIPO: eSearch plus, que contiene los datos de marcas registradas en la Unión Europea. También puedes usar TM view, una base de datos con información de las oficinas nacionales de Propiedad Intelectual de la UE, así como de algunas oficinas internacionales de fuera de la UE. 
  6. Ten claro qué tipo de marca es. Existen diferentes tipos de marca: a) denominativa, en la que se usan palabras, letras o números; b) figurativa, con caracteres especiales, con gráficas o colores; c) figurativas con elementos denominativos; d) de forma, en la que se emplea una forma tridimensional; e) de forma con elementos denominativos; f) de posición, consistente en la forma concreta en la que la marca se coloca en el producto; g) de patrón; h) de color; i) sonora; j) de movimiento; k) de multimedia; y, l) de holograma. Estas diferentes tipologías de marca deben ser capaces de distinguir sus productos y servicios de los de los competidores, teniendo en cuenta que la marca ha de ser distintiva y no puede describir lo que vende. Si no se cumplen estos requisitos no se aceptará su solicitud.

Una vez se presente la solicitud, la EUIPO la tramitará para corroborar que la marca está disponible siguiendo varias fases: 

  1. Recepción de solicitud.
  2. Periodo de examen.
  3. Publicación de la solicitud.
  4. Periodo de oposición.
  5. Fin del periodo de oposición.
  6. Registro.
  7. Publicación de la marca registrada

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