El origen de un nuevo orden monetario: China contra EEUU

Etiquetas:

Desde sus comienzos, el ser humano se ha mostrado como un ser sociable, que se establece en comunidad y es capaz de progresar y evolucionar junto a otras comunidades. La coexistencia en sociedad ha sido el pilar esencial en la evolución del ser humano, progresando hasta dar origen a los países que conocemos hoy en día. En este progreso, el comercio ha cumplido un papel trascendental para alcanzar el grado de crecimiento y transformación actual, y, además, es en el marco de nuestra vida cotidiana donde nace el eje central de este artículo, el dinero.

Antes de su aparición en papel moneda, no solamente no existía como tal, sino que se utilizaban formas distintas para comerciar sin el uso de lo que conocemos como dinero, de las cuales la más empleada era el trueque. Este método consistía en intercambiar bienes o servicios a cambio de algo en lo que la otra parte estuviese interesada; es decir, si un productor de lana necesitaba azúcar y un productor de azúcar necesitaba lana, éstos llegaban a un acuerdo para el intercambio de sus productos, dándose así el trueque perfecto. El problema que surgió y al que había que dar solución era que en sus raíces tenía un defecto fundamental, no todas las personas producían bienes o servicios que interesaran a la hora de hacer un intercambio. Lo que suponía una gran dificultad al basarse el trueque en la existencia de interés de ambas partes.

A esta problemática, se sumaba el uso de elementos como el maíz o la sal como método de intercambio. Es decir, la utilización de materiales perecederos para los intercambios supuso otro obstáculo para la supervivencia de este método. La solución fue establecer una metodología de intercambio que emplease materiales que pudiesen ser conservados y duraderos, que no sufrieran alteraciones  o cambios físicos, como el caso de la sal que, por ejemplo, si entra en contacto con el agua, pierde todo su valor.

Por lo tanto, la alternativa elegida para solucionar este problema fue la elección del oro y la plata, minerales que funcionarían como método de pago durante un largo período de tiempo.  Esta forma de respaldar los intercambios con metales duraderos e inalterables permitió que aquel que no tuviese exactamente lo que usualmente se demandaba en cualquier sociedad pudiese abastecer sus necesidades, siendo utilizado por la mayoría de sociedades antiguas y extendiendo esta metodología alrededor del mundo.

Curiosamente, el origen de lo que hoy en día se conoce como economía moderna está íntimamente relacionado con uno de los protagonistas de este análisis, como no, el gigante asiático, China. En el siglo VII (comenzando su uso oficial a principios del siglo IX) tiene lugar la creación de una de las bases de la economía actual, el papel moneda o billetes. Sorprendiendo a uno de los viajeros más famosos de la historia. Marco Polo quedó asombrado por el uso de este tipo de material, en el que la sociedad ponía su confianza para los intercambios o la adquisición de bienes y servicios y, no menos importante, para sustituir a las pesadas bolsas de monedas que tanto costaban transportar en determinados casos. Como hecho destacable, el papel moneda llegó al continente europeo siglos después a través de Suecia, alrededor del año 1661, y a la península ibérica en el año 1780, el resto, es historia.

Con este contexto en mente, hagamos un pequeño repaso a la historia moderna de las divisas que actualmente se encuentran en conflicto y que ayudará a comprender el entorno crispado entre las superpotencias que ejercen influencia internacional, Estados Unidos y China.

El predominio de la civilización occidental en los últimos siglos no ha sido en vano, teniendo repercusión en la forma de entender el mundo a distintos niveles, desde económica hasta socialmente. Pues bien, en el ámbito monetario no ha sido diferente,  ya que la primera medida oficial respecto al uso del oro en el sistema monetario fue tomada en Inglaterra (en el año 1819), dando lugar a la norma que establecía que el papel moneda que se imprimiese estuviese respaldado por la cantidad de oro en circulación en el momento de impresión y con un precio fijo, con la consecuencia principal del potenciamiento de la libra esterlina alrededor del mundo, y dando lugar al denominado patrón oro.

El modelo del patrón oro establecido por los ingleses  fue adoptado por EEUU en el año 1879, dando un paso adelante en la confianza de este sistema y formalizándolo en el año 1900 con el establecimiento de la relación oro-dólar. Este modelo sobrevivió hasta la Primera Guerra Mundial, donde los países eran incapaces de hacer frente a los gastos de la guerra sin imprimir más cantidad de papel moneda que el que existía en reservas de oro, por lo que quedó suspendido. Reactivado con posterioridad al conflicto mundial, el patrón seguía utilizándose pero sin la característica de que una onza de oro equivaldría a 35 dólares. Medida adoptada a partir del año 1944 con el sistema de Bretton Woods, donde se adoptó el dólar como divisa de uso global (debido a la debilidad de los países europeos, devastados por las circunstancias) al establecerse como líderes mundiales.

Con algunas modificaciones, el modelo se siguió utilizando hasta 1971, año trascendental que marcaría la trayectoria del dólar a nivel mundial, donde el Presidente Nixon suspendería la convertibilidad en oro debido a diversas circunstancias, desde los gastos de  la campaña en Vietnam hasta los despilfarros en programas de bienestar internos, convirtiéndola en una moneda fiduciaria[1] y exponiéndola a la confianza del mundo.

En 1974, con un alto déficit y el dólar en una posición poco idílica, el gobierno estadounidense decidió dar un paso hacia adelante y alcanzar un acuerdo que permitiese situar al dólar en una situación superior a otras divisas, aprovechándose de una situación de necesidad por ambas partes del acuerdo y que sería trascendental. Estoy hablando del acuerdo con Arabia Saudí, donde los términos acordados pasaban porque el país estadounidense compraría la mayoría de su demanda de petróleo al país de Oriente Medio a cambio de que los saudíes invirtieran sus ingresos de esta venta (los calificados como petrodólares[2]) en compra de deuda estadounidense (bonos del estado) y asegurándose la protección militar de EEUU. Crearon así una demanda de deuda y de dólares.

Este acuerdo se amplió al completo con los miembros de la OPEP (organización para la producción del petróleo mundial) en 1975. Se impulsó la demanda de dólares a nivel mundial, llegando hoy en día a emitirse un 40% del total de la deuda mundial en dólares, además de ser la divisa más negociada en el mundo, con un 88,3% del total.  Que el dólar sea la divisa más utilizada tiene numerosas ventajas, pero es necesario destacar para este escenario un factor elemental en la fortaleza estadounidense en la confrontación actual, la capacidad de generar una gran cantidad de deuda respaldada por la confianza internacional, un colchón nada despreciable para su posible uso en este contexto tan tenso y cambiante.

En la otra cara de esta moneda se encuentra el país que da origen al papel moneda y que enfrenta a la potencia americana y es actualmente su máximo rival, denominada como la gran amenaza asiática, China. Con un crecimiento medio del 8-9% del PIB desde el año 1980, China se ha situado como una potencia económica mundial capaz de sentarse en la misma mesa que los estadounidenses, generando así un nuevo paradigma internacional. No se puede negar que se haya convertido en una potencia económica, pero no quiere decir que sea una potencia financiera. Aunque no cabe duda de que busca plantar cara al dólar y al sistema monetario internacional.

Con el objetivo en mente de poner patas arriba el tablero internacional, el gobierno chino ha establecido dos proyectos de proporciones dantescas para lograrlo: la Nueva Ruta de la Seda y el Petroyuan[3].

Para este análisis, este último punto es el realmente importante, implicado de lleno en la lucha contra el dólar a nivel mundial. En 2017 China logró potenciar su idea del petroyuan con ayuda de Rusia (suponiendo un respaldo sin precedentes y una declaración de intenciones claras hacia los estadounidenses), llegando a un acuerdo similar al estadounidense con los saudíes. Los rusos aceptaron realizar las compras de petróleo con esta nueva moneda. Esta idea para lanzar al petroyuan ha sido extendida en la demanda china para con los principales países de los que importa este hidrocarburo, incluyendo a Irak, Irán, Angola, entre otros. Aprovechando su posición internacional como máximo  consumidor de petróleo del mundo, y ante la necesidad de inversión china por parte de muchos países, a los países exportadores de petróleo han aceptado en su mayoría los requerimientos chinos para comprar petróleo.  Asimismo,  estas ganancias en petroyuanes puede potenciar la capacidad de ingresos del gobierno chino para su posterior inversión en proyectos como la Ruta de la Seda o en el propio país, logrando así respaldar con fuerza suficiente su expansión y su crecimiento.

Los rusos aceptaron realizar las compras de petróleo con esta nueva moneda: Petroyuan

La novedad de esta nueva moneda radica esencialmente en lo que se analizaba al comienzo de este análisis, el respaldo en oro de esta divisa. El gobierno chino ha dado con el remedio para aumentar la confianza de los inversores en esta moneda: la divisa china está menos valorada en el mercado internacional debido a las altas probabilidades de fluctuación y depreciación de la misma por parte del gobierno chino, el respaldo de la moneda en oro. Este movimiento ha sido previsto por varios analistas debido al aumento de las compras chinas de oro en los últimos años, al mismo tiempo que las de Rusia seguían el mismo camino.

Así las cosas, el gobierno chino probó la fortaleza del petroyuan lanzando esta novedad en el mercado de contratos de futuros del petróleo de la Bolsa de Shanghái, siendo un éxito bastante importante y lanzando un desafío al dólar, que es la divisa que domina los mercados de hidrocarburos más importantes, como el Brent o el West Texas Union (WTI). Además, el gobierno chino se ha lanzado a persuadir a Arabia Saudí, el protegido de EEUU en Oriente Medio, para conseguir que se pase a adoptar el petroyuan como divisa en la compra venta de petróleo y buscando arrebatar al socio principal de los EEUU en esta región del mundo, propinando un duro golpe si así sucediera (fuente: Consejo Mundial del Oro (WGC))

El gobierno chino se ha lanzado a persuadir a Arabia Saudí, el protegido de EEUU en Oriente Medio, para conseguir que se pase a adoptar el petroyuan como divisa en la compra venta de petróleo

Pero, ante esta situación, no se puede esperar que los estadounidenses se queden de brazos cruzados esperando a que el curso monetario defina qué moneda será superior. Para prever cómo puede actuar el gobierno estadounidense, es necesario tener en cuenta los movimientos adoptados ante situaciones de peligro de los petrodólares, donde Matthew Hatfield expone con claridad lo siguiente:

  • “En el año 2000, Saddam Hussein, el entonces presidente de Irak, anunció que Irak se estaba moviendo para vender su petróleo en euros en lugar de dólares
  • Después del 11 de septiembre, Estados Unidos invadió Irak, depuso a Saddam Hussein y convirtió las ventas de petróleo iraquí al dólar estadounidense.
  • Este patrón exacto se repitió con Muammar Gaddafi cuando intentó crear una moneda africana unificada respaldada por las reservas de oro de Libia para vender el petróleo africano. Poco después de su anuncio, rebeldes armados por el gobierno de los Estados Unidos y sus aliados derrocaron al dictador y su régimen. Después de su muerte, la idea de que el petróleo africano se vendiera en otra cosa que no fuera el dólar se desvaneció rápidamente.”

Es por ello que los hechos anteriores sientan las bases para las posibles respuestas futuras de los estadounidenses. Al gobierno chino le queda un gran camino por delante, puesto que la fama de control chino sobre el yuan hace que los inversores no confíen demasiado en sus posibilidades, Noobstante, el petroyuan respaldado en oro puede ser otra historia, con una proyección superior al yuan y capaz de hacerse un hueco en los mercados internacionales.

Es pronto para afirmar que este nuevo movimiento por parte del gobierno chino pueda suponer un golpe crítico para el dólar, pero la guerra entre bastidores ha comenzado y las consecuencias las observamos hoy en día en diversos escenarios, desde la lucha en Oriente Medio entre las dos potencias de la región, Arabia Saudí e Irán, donde el protegido por los estadounidenses entra en conflicto con uno de los mayores socios comerciales de China y de petróleo en su mayoría, Irán. Por lo que esta región puede ser un termómetro que mida la tensión entre China y EEUU.

Concluyendo, la guerra monetaria está en marcha, la lucha va más allá de los mercados financieros y sus consecuencias se encuentran a distintos niveles. Los fenómenos que afectan al panorama internacional son multidisciplinares y tienen efectos en diversos campos al mismo tiempo, por ejemplo, una desestabilización en la economía internacional tiene efectos en el ámbito de seguridad y el bienestar social al mismo tiempo. 

Y, teniendo en cuenta la reconfiguración geopolítica tras la crisis del COVID-19, China puede aprovechar la posible debilidad de la economía estadounidense, europea y mundial en términos generales para dar un paso adelante y acordar inversiones que se rijan por el uso de la nueva divisa china. Algo para lo que EEUU está preparándose y prevé gestionar un fondo de más de tres billones de dólares para inyectarlos en la economía estadounidense, con el objetivo de reactivar la industria económica y ser capaces de pelear en cualquier campo de batalla.

China puede aprovechar la posible debilidad de la economía estadounidense, europea y mundial en términos generales para dar un paso adelante y acordar inversiones que se rijan por el uso de la nueva divisa china.

Veremos en los siguientes meses los movimientos que realizan las superpotencias en el marco de esta lucha por el ansiado dominio monetario, que puede regir el mundo aprovechando los próximos endeudamientos de numerosos países para salir del bache económico-financiero a raíz de la crisis del COVID-19 y el duro golpe que ha dado a la economía mundial.

[1] Es decir, que depende de la confianza de una sociedad sin estar respaldada necesariamente por la cantidad de oro que existan en reserva.

[2] Un petrodólar puede ser definido como cada dólar que se obtiene por la venta de petróleo.

[3] Yuan que se obtiene por la venta o compra de petróleo por parte de China.

Para más información:

https://www.nuevatribuna.es/articulo/global/coronavirus-guerra-big-data/20200319115355172305.html

https://mises.org/es/wire/la-deuda-de-eeuu-nos-enganch%C3%B3-los-petrod%C3%B3lares-%E2%80%93-y-arabia-saudita

https://es.statista.com/estadisticas/607496/divisas-mas-utilizadas-en-transacciones-a-nivel-mundial/

https://knoema.es/atlas/China/Crecimiento-real-del-PIB

Visualpolitik – Petroyuan, La estrategia china para vencer al dólar  https://youtu.be/NNPkeVEHO_Q


Print Friendly, PDF & Email

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *