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El seguro de transporte de mercancías

El seguro de transporte de mercancías es un contrato por el que, a cambio de una contraprestación denominada prima, uno se asegura una indemnización, normalmente económica, en caso de que se produzca algún desafortunado acontecimiento, que implique incertidumbre y riesgo.

Debe haber incertidumbre sobre si el suceso ocurrirá o no, y en qué momento. Además, el seguro debe ser contra «algo». Se asegura la mercancía frente a una posible casuística.

De este seguro para nuestra mercancía, del que existen diversos tipos y compañías que aportan este servicio, lo importante es fijarse en la póliza. Esta puede ser de tres tipos: póliza sencilla o asilada (cubre únicamente un envío); abierta o flotante (cubre envíos sucesivos del asegurado, mejorando las primas y gestionando mejor los riesgos); y combinada (se encarga de cubrir envíos en diferentes medios de transporte).

Estas pólizas reflejan todos los aspectos elementales para asegurar nuestra tranquilidad. En su estructura se estipula la obligación por parte del asegurador a indemnizar al asegurado (beneficiario). Por tanto, si se da el caso real en el que la mercancía sufra algún daño, estaría cubierta ante tal situación. A cambio, el asegurador deberá recibir una prima mientras que esta posibilidad no se produzca.

No obstante, cada contrato de seguro dependerá de las necesidades y recursos del momento. 

Asegurador

Persona o empresa que acepta el riesgo de pérdida e indemniza al asegurado en caso de siniestro a cambio de una prima o pago. Suele ser una compañía de seguros.

Asegurado

La persona o empresa que transfiere el riesgo de pérdida a un tercero mediante un acuerdo contractual (póliza de seguro). Por lo tanto, el asegurado obtiene protección contra una pérdida financiera como resultado de un riesgo asegurado cubierto por la póliza. El asegurado tiene la obligación de comunicar todas las circunstancias relacionadas con el objeto del seguro, que pueden influir en los suscriptores a la hora de asumir el riesgo y pagar la prima. Una vez ocurrido el siniestro, el asegurado debe actuar minimizando las pérdidas reales.

Tomador del seguro

La persona con la que se ha celebrado el contrato de seguro. El tomador del seguro solicita, paga y recibe la póliza de seguro. Aunque normalmente el tomador del seguro es el titular del riesgo asegurable, no tiene por qué ser la misma persona. A modo de ejemplo: un holding de empresas puede suscribir un contrato de seguro como tomador, mientras que sus filiales están aseguradas en la póliza.

Beneficiario

En ciertos casos, el asegurado que tiene el interés asegurable puede no ser el beneficiario de la póliza de seguro en caso de producirse un evento. Por ejemplo, en un seguro de vida una persona diferente designada en la póliza recibirá la prestación en caso de fallecimiento del asegurado.

Se debe intentar escoger el mejor tipo de cobertura acorde a la mercancía y el medio de transporte, buscando siempre abarcar los máximos riesgos posibles, de los cuales la pérdida y los daños superficiales son los más comunes.

Los términos más empleados son los del Institute Cargo Clauses (ICC) de Londres (para seguro marítimo). Aunque, por otra parte, la máxima cobertura conllevará unos costes mayores, por lo que tener en cuenta el valor real de la mercancía es un punto del proceso de contratación de seguros esencial, permitiendo ser conscientes de las necesidades reales de la mercancía. 

Normalmente, se aplica una fórmula genérica para calcular la prima que deberíamos pagar para asegurar la mercancía. Esta fórmula busca considerar el valor de asegurar la mercancía en función del incoterm que se haya escogido para el transporte y las condiciones en las que se negocia la póliza.

Por tanto, tener capacidad para influir sobre la elección del incoterm y ciertas condiciones de seguridad en el transporte pueden ayudarnos a encontrar una mejor posición para negociar el contrato de seguro.

No obstante, aunque tengamos un seguro, debemos buscar que el almacenamiento y la manipulación de la mercancía sean correctos. Por eso, un concepto clave será la estiba, que consiste en la colocación correcta dentro de los medios de transporte, para evitar así daños tanto en la mercancía como en el medio de transporte y el resto del espacio que comparte con otras mercancías. Así, se facilita la descarga, se aumenta la seguridad en el transporte y se maximiza el espacio, entre otros.

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