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¿Es España el centro del narcotráfico de Europa?

Desgraciadamente, nos hemos acostumbrado a ver noticias de narcotraficantes siendo detenidos, narcopisos aterrorizando a sus vecinos o narcolanchas desembarcando estupefacientes en nuestras playas, entre otras situaciones dantescas.

Este mercado responde a una demanda en alza en la Unión Europea.

Según datos del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías, 87.4 millones de adultos en la UE han consumido alguna vez drogas ilícitas.

De los cuales 22,6 millones consumieron cannabis en 2021 y 3,7 millones consumieron cocaína en ese mismo año, implicando aumentos del consumo respecto de 2016 del 9,6%.

Produciéndose al menos 6.166 muertes por sobredosis en 2021 en la UE.

En 2021 se produjeron un millón de incautaciones de drogas ilícitas a lo largo de Europa: 1076 toneladas de cannabis, 303 toneladas de cocaína y más de 19 toneladas de otras sustancias.

Estos datos resaltan la relevancia del problema del narcotráfico en la UE.

Pero los datos españoles nos demuestran la relevancia de la situación para España en concreto.

Los datos recopilados por el Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones nos informan de un aumento de las detenciones por tráfico de drogas en España, de 17.430 en 2002 a 27.141 detenciones en 2021.

Aunque, de forma más relevante, nos desvela que el aumento del consumo está siendo acompañado por un repunte sustancial de las incautaciones.

En 2016 se incautaron 15.629 kg de cocaína, mientras que en 2021 se incautaron 49.156 kg. Por otro lado, las incautaciones por hachís en 2016 ascendían a 380.361 kg y en 2021 aumentaron hasta los 676.182 kg.

Estamos hablando de un importante problema.

La expansión del narcotráfico implica una expansión de la criminalidad y, en consecuencia, de la violencia, que se debe sumar al perjuicio que estas sustancias causan a la salud pública.

No obstante, solo estamos viendo la punta del iceberg: las extensas redes de narcotráfico son internacionales por su naturaleza y la experiencia le ha hecho experta en burlar fronteras, fuerzas de seguridad y, claramente, la ley.

Es un fenómeno, que más allá del análisis criminológico y sanitario, puede ser analizado desde la perspectiva de las Relaciones Internacionales.

Mientras que la cocaína, la droga que produce mayor rentabilidad económica a los traficantes, se produce principalmente en la región andina de Sudamérica, sus principales mercados están en Norteamérica y en Europa.

Por lo que para acceder a estos mercados son necesarios una serie de intermediarios que transporten la mercancía a través de fronteras internacionales, otros que, una vez superadas estas fronteras, la distribuyan por el territorio de destino y otros que hagan llegar el producto al consumidor.

España tiene una especial importancia como punto de llegada de la droga a la Unión Europea.

Una vez llegada a nuestras fronteras pasa a ser distribuida por toda la UE. Labor facilitada por la ausencia de puestos de control fronterizos internacionales entre los miembros del espacio Schengen.

El protagonismo español en la introducción de drogas en el mercado europeo se debe principalmente a nuestra geografía.

Por estos factores, las fronteras con Marruecos en Ceuta y Melilla, el Puerto de Algeciras a través de ferries, y la costa andaluza a través de lanchas, pesqueros, veleros y embarcaciones recreativas son los principales puntos de entrada del hachís en nuestro país.

Por otro lado, la cocaína es introducida mediante los contenedores que llegan a los puertos marítimos, siendo el Puerto de Algeciras la principal puerta de entrada del estupefaciente, junto con los puertos gallegos de Vigo y Marín así como los de Valencia y Barcelona en menor medida.

Esto se produce junto con otra rutas de entrada menos comunes, como los equipajes de viajeros internacionales (a menudo incautados en su paso por los aeropuertos), la paquetería enviada internacionalmente (que se incauta a menudo por aduanas) y otros medios más sofisticados como el uso de semisumergibles.

Otras drogas, como los opiáceos (categoría que incluye a la heroína), son principalmente producidas en Asia; por lo que la ruta de entrada al continente suele pasar por Turquía, Grecia y/o Bulgaria. Mientras que España es un punto de entrada secundario para este tipo de sustancias.

La importancia de estas rutas en comparación con otras usadas por los narcotraficantes para introducir estupefacientes en Europa es difícil de calcular.

El principal factor que se suele observar es el de las incautaciones producidas.

Se trata de un valor que no es completamente representativo, como suele pasar en todas las estadísticas relacionadas con el crimen.

Las actividades delictivas están perseguidas por el Estado, por lo que los narcotraficantes no informan a las autoridades de su comisión. Esto causa que dependamos de la labor de las fuerzas de seguridad a la hora de detectar, prevenir y detener a los responsables de estas actividades.

No podemos pretender que todos los cuerpos de seguridad incauten en todos los países el mismo porcentaje de la droga.

Su efectividad depende de una gran variedad de factores, como su preparación, diligencia, recursos y medios a su disposición, así como una administración pública que puede concentrar los esfuerzos de estos cuerpos de seguridad en esta problemática u otra.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, podemos realizar un ranking de incautaciones por países europeos por kilogramos incautados según datos de 2019 del ya mencionado Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías.

Sumando las sustancias con las que más se trafica en Europa, como: la cantidad de cocaína incautada, la cantidad de resina de cannabis incautada, la cantidad de hierba de cannabis incautada y la cantidad de plantas de cannabis incautadas en kg; estos son los datos:

1º Bélgica: 504907 kg.

2º España: 427218 kg.

3º Francia: 120053 kg.

4º Turquía: 92208 kg.

5º Italia: 52863 kg.

6º Bulgaria: 49970,6 kg.

7º Países Bajos: 45388 kg.

8º Reino Unido: 41472 kg.

9º Grecia: 20055 kg.

10º Rumanía: 17902 kg.

Si bien según estos datos (que hemos de considerar con cierto escepticismo, por la problemática mencionada antes respecto de las incautaciones y otros factores estadísticos que hayan podido afectar al cálculo) España no es el centro del narcotráfico en Europa, pero se acerca.

Son especialmente relevantes para tener en cuenta en el caso de España los datos relativos al cannabis.

Somos, con diferencia, el país europeo que más resina de cannabis incauta (349.489 kg frente a los 74.340 kg incautados por Francia, el 2º país que más incauta esta sustancia en Europa).

El 2º país que más hierba de cannabis incauta (39.861 kg, frente a los 62.685 kg incautados por Turquía, el primero en incautar esta sustancia).

Y, en cuanto a plantas de cannabis incautadas (contadas en plantas, no en kg) también somos el 2º por detrás de Turquía (1.538.995 plantas incautadas por España frente a las 42.276.694 plantas incautadas por Turquía).

Los datos de los kg de cocaína dejan España en menor relevancia.

Los 37.868 kg incautados por España nos ponen en el 3er lugar, detrás de Bélgica (65.248 kg incautados) y Países Bajos (43.836 kg incautados).

Precisamente, Países Bajos, Bélgica y España concentran algunos de los puestos de mayor tráfico en el continente: los puertos de Rotérdam, Amberes, Valencia y Algeciras.

Particularmente, en el puerto de amberes las autoridades belgas incautaron 110 toneladas de cocaína en 2022, suponiendo esta cantidad el 40% de toda la cocaína que se incautó ese año en Europa.

Mientras que en el puerto de Róterdam, se incautaron 52,5 toneladas ese mismo año.

Estas divergencias tienen varias explicaciones, y es que posiblemente los datos relativos a la cocaína nos permitan analizar el rol de España como punto de entrada de estupefacientes foráneos en el continente europeo.

Esta sustancia es producida de forma casi exclusiva en Sudamérica e introducida en nuestro país a través de nuestros principales puertos, escondidos en contenedores o a través de descargas ilegales realizadas en puntos pocos controlados de la costa.

Por otro lado, el cannabis, presenta una causística algo distinta.

El hachís, por un lado, es producido principalmente en el norte de África e introducido en el país ilegalmente a través de Ceuta y Melilla, los ferries hacia Algeciras y descargas ilegales a lo largo de la costa andaluza, como explicábamos antes.

Con lo que es, esencialmente, una droga producida en el extranjero introducida en el mercado europeo a través de España.

Mientras que el cannabis como hierba, aunque una parte también proceda del extranjero, también es producido en grandes cantidades dentro de nuestro territorio nacional y el de otros estados de la Unión Europea.

Situaciones que nos sugieren que España tiene un rol importante, ya no solamente como punto de entrada de la droga en Europa, sino como punto de producción de drogas que se consumirán en nuestro mismo país o en el de nuestros vecinos europeos.

Más allá, la progresiva tendencia hacia la descriminalización y legalización de su uso medicinal y, en algunas instancias, incluso recreativo, hace que debamos considerar el gran aumento de la producción legal de esta sustancia, siendo España el país de la UE que más cannabis produce legalmente.

Estos factores también hace que debamos considerar las distintas legislaciones alrededor de esta sustancia, que puede incidir fuertemente en el número de incautaciones.

En base a todos los datos que hemos venido reseñando, podemos concluir que España es un punto fundamental para el narcotráfico dirigido al mercado europeo.

Como venimos diciendo, cuando nos basamos en los datos de incautaciones de la sustancia, estamos obviando las grandes cantidades de estupefacientes que no han llegado a ser incautadas, cuyos puntos de entrada y centros de producción son desconocidos.

No sabemos si el puerto de Amberes es el puerto a través del cual se introduce más cocaína en Europa o es simplemente el puerto donde más cocaína se incauta.

No obstante, el altísimo volumen de incautaciones nos deja sin ninguna duda de que, al menos, los narcotraficantes tratan de introducir grandísimas cantidades de droga a través del puerto.

Sería extraño que lo continúen haciendo si es una ruta en la que se incauta más que en otras.

Teniendo en cuenta esto, debemos darle cierto valor a los datos de incautaciones.

Esto nos revela la necesidad de crear una conciencia social sobre la magnitud del problema y de imponer medidas que puedan hacer frente a la problemática de las drogas que nos acompaña desde su ilegalización masiva alrededor del mundo hacia los años 30.

Por otro lado, no debemos olvidar que el narcotráfico no solo existe en la oferta. Esta última únicamente existe porque hay una demanda previa de estas sustancias a lo largo y ancho de nuestra sociedad.

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