Vivimos en un mundo totalmente global, con multitud de instituciones internacionales que rigen el comercio internacional y que se encuentra en plena Cuarta Revolución Industrial (somos totalmente digitales); por lo que, es más que posible que tu marca pueda cruzar fronteras. Ahora bien, no es un proceso de hoy para mañana, hace falta tiempo, paciencia, recursos para la inversión y un muy buen equipo.

No obstante, antes de responder si tu empresa está preparada para internacionalizarse, o no, empecemos definiendo en qué consiste la internacionalización de una empresa, pues al contrario de lo que se piensa, no es solo exportar.

Con internacionalización hacemos referencia al proceso global que sufre una compañía de total orientación hacia los mercados exteriores (mientras que “exportación” es sinónimo de transacción (venta) en el extranjero). Es decir, puedes vender una materia prima en Colombia (siendo una empresa española), pero si tu único mercado prioritario es el nacional, aún estás lejos de la internacionalización. Puedes ver una explicación más detallada en este enlace.

Y, ¿por qué una empresa decide empezar a exportar sus productos o servicios? Pues porque la exportación es una de las bases principales para la internacionalización de la marca, y una empresa internacional es más competitiva.

Algunas de las ventajas de internacionalizar una empresa más destacadas son:

  • Diversificación empresarial.
  • Uso de economías de escala.
  • Mejora de los márgenes de utilidad.
  • Ampliación del ciclo vital de los productos.
  • Contribución al desarrollo exterior de un país.
  • En definitiva, la internacionalización permite la maximización de los beneficios empresariales.

Y ahora te preguntarás… ¿pero yo puedo internacionalizar mi empresa? Para responder a esta pregunta deberás saber en qué punto se encuentra la misma. Así que, aquí te dejo algunas herramientas para conocerlo: los análisis CANVA y DAFO.

Mientras que con CANVA puedes recoger en una sola carilla de folio tu cliente potencial, propuesta de valor, posibles canales de distribución, alianzas clave, estructura de costos y fuentes de ingresos, con el DAFO (debilidades, fortalezas, amenazas y oportunidades) puedes conocer la situación interna y externa a la que te enfrentas:

Fuente: https://dafo.ipyme.org/Home

Un ejemplo de debilidades podría ser: carencia de personal especializado. Mientras que una fortaleza sería tu cartera de clientes o el reconocimento nacional de tu marca. Una vez tengas tu análisis interno sabrás en qué flojeas y qué es lo que puede llevarte hacia el total desarrollo de tu marca. Si clicas en el siguiente enlace, podrás ver cómo aplicar el DAFO en la internacionalización de tu empresa:

¿Necesitas que te ayudemos? Contacta con un consultor de RRYP.

Print Friendly, PDF & Email