Relaciones entre España y Japón: una amistad de 150 años

¿Sabías que el primer contacto entre España y Japón fue gracias a un misionero jesuita? ¿O que Japón mantuvo una política de aislamiento por más de 200 años? Estas y otras preguntas pueden ser respondidas si continúas leyendo.

Para comenzar, es importante mencionar la historia anterior a la diplomacia Nippon-España:

Desembarco de Kagoshima

Francisco de Jaso y Azpilicueta, apodado como San Francisco Javier por los cristianos, fue un misionero perteneciente a la compañía de Jesús que durante el siglo XVI decidió evangelizar las tierras del “lejano oriente”, viajando por regiones como La India, Las Filipinas o incluso el país del sol naciente.

Durante uno de sus viajes en Manila (actual capital de Filipinas), San Francisco Javier conoció a un originario del Japón con excelsa sabiduría y gran capacidad de raciocinio, algo muy valorado por los jesuitas y por la sociedad occidental del momento. Su amistad con este viajero llamado Anjiro fue la que hizo que se aventurase a evangelizar un territorio tan exótico como era Japón.  El 15 de agosto de 1549 llegó el misionero a las costas de la ciudad nipona de Kagoshima.

Pero este no fue el único encuentro entre dos culturas tan lejanas, ya que en 1609 un naufragio cerca de la ciudad de Onjuku tuvo como consecuencia la primera relación entre dos miembros de las instituciones estatales (el shogun Tokugawa y el gobernador de Filipinas). Este acto es el que se considera como inicio de las relaciones entre España y Japón. En la actualidad existe en la ciudad de Onjuku un monumento dedicado a este acontecimiento y en 2009 el entonces rey de España Juan Carlos I otorgó a los habitantes de la ciudad la insignia de la Orden de Isabel la Católica, gracias a la ayuda que estos prestaron a los náufragos.

200 años de aislamiento: El periodo Edo

Durante los primeros años del siglo XVII las relaciones comerciales con Occidente eran permitidas en Japón, si bien con cierto recelo, pues tanto España como Portugal eran conocidos por sus colonizaciones. Este miedo, sumado a la presencia del cristianismo en la región, animó al recién proclamado shogun Ieyasu (el cual tuvo diversos conflictos internos para llegar a conseguir el poder que suponía ser shogun) a castigar a todo aquel que profesase el cristianismo, además de la captura y expulsión de los misioneros, los cuales eran considerados como “conquistadores encubiertos”. En 1624 se ordenó la expulsión de los españoles en el archipiélago. Todas estas políticas de aislamiento se conocen como sakoku.

Tras esto no volvió a haber mayor contacto entre las dos culturas que el permitido por el shogun, y no fue hasta el año 1868 que ambos países volverían a encontrarse.

1868: Tratado de Amistad, comercio y navegación

En el año 1868 es cuando se abole el sakoku, lo que permite que Japón pueda volver a tener vida internacional. En este mismo año, bajo el reinado de Isabel II de Borbón, España firma el Tratado de Amistad, Comercio y navegación, por el que se permitía la residencia en ambos países a ciudadanos tanto japoneses como españoles, además de dar conocimiento de los puertos existentes en Japón que a partir de ese momento servirán para comerciar con españoles, y no solo con japoneses.

Leer: Inicio de las relaciones diplomáticas Japón-España

Otra característica fue la creación por primera vez de un consulado español en la prefectura (término similar al de “autonomía”) de Kanagawa, comenzando de forma real las relaciones diplomáticas entre ambos países, algo que durará hasta la actualidad.

2018: 150 años del tratado

En 2018 se cumplieron 150 años del Tratado de Amistad, y tanto España como Japón lo celebraron con actos conmemorativos y festividades. La realidad es que las relaciones diplomáticas entre ambos países desde su creación en 1868 no han variado demasiado, probablemente por la distancia geográfica entre ellos, que ha permitido mantener siempre un ambiente de cordialidad.

Leer: Relaciones España – Japón en el marco del 150 aniversario

Pese a estas buenas relaciones diplomáticas, las relaciones comerciales han sido casi nulas hasta hace no demasiado tiempo. Gracias a la UE y al Acuerdo de Asociación Económica entre la Unión Europea y Japón ambos países han obtenido oportunidades de mejorar su comercio. Entre las características de este acuerdo destacan la disminución de aranceles entre ambas regiones, lo que favorece a España en especial en la industria agroalimentaria (Japón mantenía unos aranceles del 40% sobre la carne de vacuno, o un 15% sobre el vino). Además, los productos tecnológicos y de telecomunicaciones japoneses favorecerán sin duda al desarrollo de España.

Ficha país: Japón

Si bien hemos visto que tanto España como Japón llevan siendo amigos desde hace más de un siglo, es conveniente que esta amistad se refuerce con una férrea relación comercial. Japón es la tercera potencia económica mundial y destaca en industria tecnológica, lo que supone un excelente aliado económico para toda la Unión Europea, y en especial para España.

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