Todos hemos escuchado hablar de propaganda, political warfare y sharp power. ¿Pero, en qué consisten estos términos? Vamos a analizarlo.

Political warfare o guerra política, es el uso de medios y herramientas de índole político con el fin de conseguir que un tercero haga su voluntad. Para entender esto, debemos conocer primero que se conoce como político, que es aquí usado para describir la relación existente entre los gobiernos y los ciudadanos. Cabe señalar que toda guerra política implica, en un sentido u otro, subversión. (Smith, 1969)

El elemento principal de este tipo de “guerra” es el uso de imágenes, palabras, símbolos e ideas para moldear la voluntad de quien lo percibe. Encontramos dos tipos de herramientas que se usan en los political warfare: por un lado la propaganda, de la que ahora hablaremos; y por otro las operaciones paramilitares.

La propaganda es una materialización del political warfare. Es un concepto muy tratado en el mundo académico y se define como la manipulación de símbolos relevantes para manejar la actitud de la población. Estos símbolos pueden ser de varios tipos: imágenes, palabras, carteles, películas, libros… lo importante es que los ciudadanos los perciban. (Lasswell, 1927).

Es muy importante no confundir el término propaganda con  diplomacia cultural, pues esta última no está manipulada por los gobiernos y en ella la población civil juega un papel importante.

Respecto al Sharp Power, es una forma de acercamiento a las relaciones internacionales consistente en el uso de manipulación y censura para, de alguna manera, debilitar las instituciones de un Estado enemigo. Se usa el término “sharp” (afilado, agudo) por su capacidad para poder perforar y penetrar en los sistemas políticos y de información de los países contra la que se dirige. Este tipo de manipulación representa una gran amenaza para las democracias actuales, pues acaban degradando sus instituciones y, por tanto, el conjunto del sistema político. (Walker, 2018)

Cabe destacar el reciente uso de “bots” informáticos para realizar esta manipulación, encargados de difundir noticias y discursos  que crean tensiones y divisiones entre la ciudadanía, siendo siempre falsos.

Encontramos dos ejemplos recientes del uso del Sharp power. Por un lado la injerencia rusa en las elecciones de otros países, como la ocurrida en los pasados comicios de Estados Unidos. Por otro lado, China también ha estado utilizando este tipo de poder en países como Nueva Zelanda o Australia.   

Ahora que conocemos la definición de cada concepto podemos llegar a conocer sus similitudes y diferencias. En cuanto a sus similitudes podemos decir que estos tres términos hacen referencia a formas indirectas de conseguir poder sobre otro Estado. Su voluntad última es moldear la voluntad del otro mediante la manipulación o la censura para que, o bien se comporten como uno quieren, o para debilitar la estabilidad política de un régimen (subversión). También cabe destacar que se parecen en cuanto a los medios, pues todos hacen uso de distintos símbolos para alcanzar su finalidad.

En cuanto a sus diferencias, podemos decir que los términos Political warfare y Sharp power son mucho más amplios que el término propaganda, que es una herramienta del Sharp Power. Por otro lado, mientras que el objetivo de los dos primeros es la influencia en la intención de un tercero para que haga lo que se desea, el fin último del Sharp Power es debilitar las instituciones de otro Estado.

Por tanto, Political warfare, Sharp power y propaganda son distintas formas de atacar de manera no directa a otro país.

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