Capitán Fantástico: análisis sobre estrategias de manipulación y los filtros mediáticos de Chomsky

Capitán Fantástico de Matt Ross es una de esas películas que no deja indiferente a nadie. No solo porque nos presenta una realidad alternativa al sistema capitalista convencional, sino porque es el propio Hollywood, ecosistema capitalista estadounidense por excelencia, el que lo hace. Es decir, la gran herramienta mediática del gran hegemón crea una película que gira alrededor de Chomsky -pensador de tendencia izquierdista-, de sus filtros mediáticos, de estrategias de manipulación (que además explica) y de diferentes conceptos de opinión pública que son analizados y destruidos.

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Ben y sus hijos nos muestran varias alternativas sociales, educativas y económicas, que, además, a pesar de sus dificultades, funcionan -o eso nos transmite el director-. Una familia que vive con una filosofía que podríamos definir como contracultural, instruida según las enseñanzas de grandes pensadores y que se preocupa tanto por su supervivencia física como mental. Que se ríe de la sociedad y usa a la misma para su propio beneficio.

Desde el comienzo de la producción son varios los conceptos de opinión pública los que se reflejan. Pero, analicémoslos:

Según Chomsky, la información que los medios de comunicación emiten al ciudadano promedio tiene que superar cinco filtros mediáticos que actúan como salvaguarda de las grandes empresas, políticos,…conglomerados mediáticos. Derivando, por tanto, en una información sesgada que nos manipula, que no nos permite discernir y que nos lleva a una sociedad de borreguismo, como se demuestra en la escena en la que la familia protagonista celebra el día de Noam Chomsky y disciernen sobre ello. En esta, uno de los hijos menores no entiende por qué no celebran la Navidad como las demás personas, y la sustituyen por un día inventado. El padre, para demostrarle que no tiene fundamento celebrar una fiesta en el que el protagonista es un elfo (y, difiriendo como uso de estrategia de manipulación mediática) le pide entrar en debate para cambiar de parecer con argumentos válidos, a lo que el niño se niega. De esta manera se ve cómo se participan en eventos programados socialmente simplemente por seguir a grupos de referencia.

Pues, la Navidad, entendida por Ben como una de las principales estrategias de publicidad consumista que, ayuda a las grandes corporaciones (a las que pertenecen de una u otra manera las élites económicas) a vender más, por lo tanto, supera el primer filtro: magnitud, propiedad y orientación de los beneficios de los medios de comunicación; y, además, tiene el beneplácito de la publicidad de la que dependen los medios para subsistir (segundo filtro). Por lo tanto, es normal que se cree opinión a través del suministro de noticias (al poder le interesa: más consumismo, menos capacidad crítica y analítica) – tercer filtro-; y que, se celebre este día en vez del de Chomsky -activista y humanista pro Derechos Humanos- o de cualquier otro pensador.

No solo esta escena demuestra el sesgo informativo que sufren tendencias que podrían contribuir al cambio de la sociedad, también se puede observar cuando los tíos y abuelos almuerzan juntos con la familia protagonista y critican a éste porque los niños no asisten al colegio (estrategia mediática de aspecto emocional). En este momento, el protagonista les demuestra que, sus hijos, que no siguen el modelo clásico y, por tanto, no se guían de las noticias o la opinión pública saben no solo memorizar cualquier temática, sino que la analizan a la perfección (también lo hacen durante todo el filme) desde la comprensión. Mientras que los educados, los que obtendrán un trabajo real, los que viven según las reglas están siendo estimulados para ser complacientes con la mediocridad, educados para mantenerse en la ignorancia; pues, estudian por obligación y no son capaces de contestar a ninguna pregunta a pesar de su más avanzada edad.

Por tanto, ¿el público está suficientemente informado, insuficientemente informado o ampliamente desinformado?

A lo largo de la segunda parte de la película, que a mi parecer comienza con la muerte de la madre y el viaje hasta la ciudad en la que se va a realizar el funeral, se denotan no solo los filtros comentados, sino cómo la sociedad está incursa en la pretensión de la consecución de un consentimiento (que está siendo manufacturado todo el día) para todo -normalidad cultural-. Es decir, la familia política de Ben vive en la denominada espiral del silencio, necesitan actuar bajo los dogmas sociales, en caso contrario, pueden ser excluidos, como ellos hacen; y, por eso, no entienden que hay otras alternativas más allá (grupos de referencia).

Todos visten, comen, hablan y actúan según lo políticamente correcto, mientras que los protagonistas cuestionan a la sociedad y a las instituciones de poder; y, encima lo hacen con una picaresca propia del “Lazarillo”.

Tras un largo viaje por carretera, y tras haberse inmerso en la sociedad, la autoridad reflejada en lo que para los españoles sería la guardia civil, detiene a la caravana en la que viajan los protagonistas por el desajuste de una luz de la misma. Sin embargo, el oficial al ver al grupo de menores en el vehículo decide subirse para ver qué ocurría (deberían estar en la escuela). A esto, el mayor de ellos le dice que son cristianos educados en casa y empieza a cantar, logrando que la autoridad baje rápidamente. Y, denotándose, por tanto, que se enfrentan a la autoridad desde la ridiculización de la religión, herramienta que usan como distracción; y, por tanto, como estrategia (una de manipulación mediática).

Pero no solo hacen uso de esta estrategia, también de la de tratar al público de una forma infantil. Pues, cuando deciden ir a hacer la compra a un supermercado, el padre, para evitar pagar (supongo que para no alimentar el sistema según su convicción) simula un ataque al corazón (distracción) para que los hijos roben sin problemas. Una vez que lo hacen, se levanta sin dar explicaciones y tratando a su público como descerebrados.

En la siguiente escena celebran el día de Chomsky y la película toma total sentido en cuanto a crítica de la opinión pública se refiere, como se vio en párrafos anteriores.

Esta obra, por tanto, recoge cómo la sociedad dirige las vidas de la población a través de la espiral del silencio, pues, el que piensa diferente es un marginado que tiene que vivir en la naturaleza para poder llevar a cabo su alternativa de vida. Además, son las élites, mediante el sistema educativo, los medios de comunicación, las empresas, la creación de necesidad de consumismo, las que, mediante la “cascada” crean la opinión pública que hace que cada acción promulgada como correcta se dogmatice (vestir de cierta manera, trabajar y gastar continuamente, llamarse de determinada forma siguiendo un patrón constituido y no el ser de la persona -por eso los protagonistas se muestran como asexuados-). Y, por tanto, como la base de la teoría de la agenda setting trata, creándose opiniones como resultado de uno o varios procesos de formación en los que intervienen múltiples factores -ya introducidos-.

Sin embargo, estas herramientas pueden ser usadas a favor del cambio, como ya hace esta atípica familia que tiene sus propios filtros mediáticos y trabaja en estrategias de manipulación que les permiten seguir adelante con su modo de vida.

Lo que no significa que el propio líder familiar no use todo lo anterior para mantener a sus hijos en un mundo paralelo en el que ellos no han decidido entrar. Además de inculcarles creencias de tendencias comunistas (Pol Pot, Mao Zedong) y no permitirles crear una opinión hermenéutica en la que basen y formen sus decisiones para elegir si quieren formar parte de la sociedad o no. Pues, durante todo el filme cada vez que cuestionan su forma de vida, Ben, que, obviamente tiene más nivel intelectual por su edad, los ridiculiza y les pide debatir, cuando no conocen ningún otro sistema ni se les permite interesarse por él.

Quizá esto último podría ser lo que se pretendía enseñar este largometraje: el ser humano, sin necesidad de convicción, necesita ser social y vivir convencionalmente, por naturaleza.

Sin duda, película de difícil análisis.

Para entender los filtros mediáticos mejor puedes ver este vídeo, donde se explican a la perfección:

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1 comentario en «Capitán Fantástico: análisis sobre estrategias de manipulación y los filtros mediáticos de Chomsky»

  1. Lamentable, como el padre les enseña a los hijos a robar, y tratar de matar 1 oveja de propiedad privada, muy revolucionario, pero le están haciendo daño a un tercero, que trabaja para vivir, sin apropiarse de lo ajeno y con engaños en la buena fe de aquellos empleados que lo querian ayudar, cuando simuló un infarto para robar, siendo tan solo un timador.

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