Es imposible no afirmar que la crisis del Coronavirus está poniendo en jaque a los ejecutivos de todos los países del mundo. Por lo que, Reino Unido, no se queda atrás, ya que además de una tardía reacción ante la pandemia, cuenta con diversos factores que dificultan la gestión de la misma, todo esto sumado al famoso ‘Brexit’.

Reino Unido, tradicionalmente llamado ‘el taller del mundo’, está perdiendo cada vez más influencia y hegemonía en un momento en el que la lucha de poderes y el posicionamiento estratégico son clave. Esto está causado por la manera en la que el gobierno inglés se ha enfrentado a la pandemia de la Covid-19. Como el mismo Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres, afirmó en la cumbre del 75º aniversario de la misma refiriéndose a la pandemia, ‘estamos juntos en esto y saldremos de ello juntos’.  Esta unidad no ha sido visible en ningún momento en el país, ya que mientras el resto del mundo cerraba fronteras e imponía confinamientos, Reino Unido optaba por la inmunización colectiva con el partido Laborista  y con su, por entonces, líder Jeremy Corbyn en contra.

Poco tiempo después tras el aumento repentino del número de muertes y casos, incluyendo el del mismo Boris Johnson, el gobierno inglés negaba que la inmunización colectiva fuese su plan e impusieron un confinamiento siguiendo el ejemplo de la mayoría de naciones. Científicos afirman que si este confinamiento se hubiera adelantado tan solo una semana habrían podido salvar al menos 50.000 vidas. Al retrasarse la toma de decisiones en este asunto, no solo se retrasó las restricciones de movilidad de la población, sino que también llegaron tarde en las prohibiciones de celebraciones con gran aforo, en las visitas a residencias de ancianos, y les llevo bastante tiempo obligar a la población a usar la mascarilla en el transporte público y a aumentar el número de tests realizados. Esta tardanza en la toma de decisiones está achacada a la diferencia de ideologías dentro del mismo ejecutivo británico, liderado por un Primer Ministro muy carismático, pero caracterizado por sus decisiones en materia de política exterior con respecto a la salida de la Unión Europea que por sus decisiones de política nacional.

Otros factores a tener también en cuenta dentro de esta gestión, es la centralización del sistema sanitario en Reino Unido, ya que la mayoría de las decisiones son tomadas por el ejecutivo en Londres, la capital, e intentan dar la misma respuesta a un país con una gran cantidad de diferencias tanto geográficas como étnicas. Tras una reforma del sistema nacional de salud, conocido como NHS, en 2013 se centralizaron aún más las competencias de este sistema creando una agencia nacional llamada ‘Public Health England’. La cuál antes de la pandemia contaba con tan solo 290 trabajadores. Por lo que no resulta extraño que los líderes locales pidiesen al gobierno central hacer un seguimiento de la pandemia y de las medidas de la misma de forma local, siguiendo el modelo Alemán. Ya que los gobiernos locales son los únicos que entienden los problemas y retos a los que se enfrentan constantemente en sus áreas de influencia.

Recientemente, el día 5 de Noviembre el gobierno inglés declaró un segundo confinamiento que se esperaba que durase hasta el día 2 de diciembre, pero que se ha extendido hasta el día 16. En este segundo confinamiento, los pubs, restaurantes, gimnasios, peluquerías y comercios no esenciales permanecerán cerrados además de prohibir la mezcla de personas de diferentes unidades domésticas y los viajes al extranjero que no sean por motivos laborales. Esta restricción se inició con el confinamiento de determinadas ciudades del Norte del país que contaban con unas cifras preocupantes como son Liverpool y Manchester, y fue duramente criticadas. El propio alcalde de Manchester criticó estas medidas tachando al gobierno de centrarse solo en Londres sin tener en cuenta nada más que las cifras, y que las personas son mucho más que números siendo nombres, comunidades… Esta segunda oleada de confinamiento está siendo duramente criticada ya que se ha llevado a cabo sin una votación en el parlamento. La intención de este segundo confinamiento es poder darle un respiro a la economía con la temporada navideña, pero puede ser que se llegue incluso a alargar más de lo que ya se ha hecho. 

Tras las duras críticas a las medidas impuestas y a la contención de la pandemia por el ejecutivo inglés, también es necesario mencionar que ha sido el primer país que está llevando a acabo la vacunación contra la Covid-19, dividiéndola según grupos de edad y población de riesgo, comenzando la inyección de las primeras dosis a la población más anciana el pasado día 7 de Diciembre. La vacuna llega en un contexto de desesperanza para el gobierno británico, con Boris Johnson a la cabeza en el cuál los contagiados aumentan cada vez más en la capital británica llegando a ser de 191 casos por cien mil habitantes. Estos números no dejan de ser preocupantes en un país tan afectado por la pandemia como por su próxima salida de la Unión Europea.

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1 comentario en «La situación de Reino Unido respecto a la Covid-19»

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