El imaginario social sobre el continente africano deambula entre el afro-pesimismo y afro-optimismo. Este último cada vez más extendido desde 2011.

El primero, para cuya explicación me voy a apoyar en el famoso artículo “The heart of the matter” (2000) de The economist (pues simboliza a su perfección el argumentario afro-pesimista) recoge que África es aquel continente perdido que no funciona a nivel político, económico ni social. Todo ello debido a una pérdida de confianza en sí misma causada por un crecimiento (3%) inferior a lo esperado en aquel momento (6%), por un nivel de pobreza que roza la mitad de la población y por un nivel de corrupción muy alto. Incrementado por la falta de diferencia entre democracia y dictadura; unido al clientelismo, personalismo y concentración del poder en los gobiernos. Perjudicada por las economías estatales dependientes (productores) del petróleo – las que más han crecido-, y, por tanto, del exterior, como es el caso de Angola; lo que, no le ha dado estabilidad alguna a los respectivos países que en la actualidad mantienen la misma problemática.

Es decir, para la teoría pesimista, África es aquel continente forjado sobre un suelo hostil, propenso a la propagación de enfermedades y con una muy baja esperanza de vida. Donde, además, no se respetan los DDHH, que les son impuestos por Occidente, pero no reconocidos ni divulgados.

Sin embargo, para el afro-optimista, África es un continente cuya demografía es joven y, por tanto, que ofrece un gran potencial productivo. Que, unido a los cambios gubernamentales y, cada vez, más pacíficos (por la ola de democratización de los años 90) hacen de África una tierra de oportunidades. En la que se ha incrementado la clase media y, con ella, el emprendimiento: pagos móviles sin necesidad de bancos, avances en comunicación… Así como el consumo. Reflejado todo ello en que seis de los diez países que más han crecido a nivel internacional son africanos. Pues, además, ésta se está insertado en la economía internacional mediante inversiones extranjeras no occidentales, así como avanzando en la cooperación regional.


Ver: De tigres asiáticos a leones africanos: el momento dorado de la economía de África


Es decir, denota una confianza hacia un cambio a la prosperidad, ejemplificada por una aparente paz interna -menos niños portadores de armas y más escolarizados-, el auge de la economía (inversión externa, mayor gasto del consumidor, el incremento del uso de las telecomunicaciones (gran número de dispositivos móviles, así como incorporación de nueva tecnología)) y la latente disminución de enfermedades como el VIH y la subida de la esperanza de vida.

En los últimos años, la tendencia ha derivado hacia una nueva visión del continente mucho más esperanzadora y elocuente que muestra al que, hasta ahora, había sido el más pobre de los territorios como una tierra de ilusiones, de pueblo joven, donde el emprendimiento tiene cabida. 


Fuente: The Economist


Sin embargo, ninguna de las dos visiones nos refleja la realidad africana. Si bien es cierto que África no es aquel continente propenso a la pobreza en todos los sentidos que siempre nos han querido transmitir, tampoco es baladí la situación de miseria, de resquebrajamiento social y político, de confrontaciones y de falta de Derechos Humanos que se sigue viviendo en muchos países del territorio.


Ver: Sudán del Sur, zona geopolítica de interés


No obstante, desde el intento de analizar por qué este cambio tan brusco de tendencia, se podría argumentar mediante la inversión asiática, así como de otros países occidentales, que consideran el continente aún sin explotar, y, por tanto, lugar apto para los negocios. Pues este giro, se puede deber a querer sembrar una nueva visión en el imaginario social.


Ver: China en África: una estrategia hibrida


Y tú, ¿qué opinas? ¿Eres afro-optomisma o afro-pesimista?

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3 comentarios en «Narrativa africana: el afro-pesimismo y el afro-optimismo»

  1. Hola!
    Mi nombre es Leslie, estoy en primer semestre en Licenciatura Relaciones Internacionales
    Soy nueva en todo esto y me pidieron un análisis con algún tema no clásico de las Relaciones Internacionales, pienso que esto del Afro-optomisma es un buen tema y tengo una duda, que teoría se podría aplicar en este tema?

    1. ¡Hola Leslie! Gracias por tu comentario. La verdad que sí que es un tema interesante. Respecto a la teoría, lo primero es conocer sobre el tema para que te vayas formando una idea, por lo que podrías buscar sobre el legado del colonialismo, la independencia, características del Estado africano, crisis de la deuda, influencias externas y neocolonialismo, entre otros…
      ¡Un abrazo!

  2. Hola, Leslie:
    Yo estudio historia y cultura africanas y debo decirte que, has sintetizado las dos teorías perfectamente. Espero que no sean afro-optimismo sino realidad los últimos pasos dados en el África Subsahariana hacia la igualdad de oportunidades, democratización y recuperación de su identidad.
    Ánimo,
    Itziar

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