Saltar al contenido

Cómo exportar desde la Unión Europea

La Unión Europea abarca a una comunidad de más de 500 millones de personas y ancla sus valores en la democracia y la protección de los Derechos Fundamentales y Humanos, con una economía de libre mercado fundada sobre el estado del bienestar.

Por PIB, es la segunda economía del mundo -por detrás de EEUU- y el mayor bloque comercial. Es la primera exportadora mundial de productos manufacturados y se​rvicios, y el mayor mercado de importación para más de 100 países. De hecho, la UE despliega innumerables actividades en la escena global, y ha concluido más de mil acuerdos.

El acuerdo comercial más importante a escala internacional en el que participa es por el que se establece la Organización Mundial del Comercio más el conjunto de acuerdos multilaterales concluidos en su marco: el acuerdo general sobre aranceles aduaneros y comercio (GATT), los códigos antidumping y sobre subvenciones, el acuerdo general sobre el comercio de servicios (GATS), y los convenios sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio (ADPIC), entre otros.

Como vemos, la Unión Europea es un gran mercado que ofrece innumerables oportunidades. Por esto, en este artículo hablaremos sobre cómo realizar operaciones de exportación en la Unión Europea. Comentaremos los rasgos más importantes de la Política Comercial de la Unión, política transferida que actúa como uno de los pilares de la UE; y atenderemos a los aspectos más técnicos y reglamentarios a la hora de realizar una operación comercial. También especificaremos qué medios hay disponibles para facilitar determinados aspectos típicos de las operaciones comerciales. 

La Política Comercial de la UE es una política transferida por parte de los Estados miembro a la propia UE. Como competencia exclusiva, es únicamente la Unión la que legisla y celebra acuerdos comerciales a nivel internacional, buscando mostrar una imagen sólida y homogénea de la UE como un bloque comercial unido, con una estrategia única y común para todos los Estados miembro.

La UE se presenta a nivel comercial como la principal potencia en materia de comercio de bienes y servicios, liderato que también ostenta en cuanto a ser el principal receptor de inversión directa foránea. Más de 30 millones de los empleos en la UE dependen de las exportaciones que se dan fuera del espacio comunitario. Está claro que estamos ante uno de los áreas más relevantes del bloque comunitario. 

Hace un año, el 18 de febrero de 2021, la Comisión Europea presentó su nueva política comercial, muy coherente con la línea de Green Deal que ha tomado en los últimos tres años. La principal línea de esta nueva estrategia recae sobre la autonomía estratégica abierta con la premisa de reducir la dependencia del exterior sin caer en tendencias proteccionistas. Una ardua tarea, sin duda.

Desde la perspectiva comercial, la autonomía estratégica está enfocada a diversificar la cadena de valor, o como literalmente expuso la Comisión: “contribuir a la resiliencia proporcionando un marco comercial estable basado en reglas, abriendo nuevos mercados para diversificar las fuentes de suministro y desarrollando marcos cooperativos para el acceso justo y equitativo a suministros críticos”. En conclusión, se pretende que la industria que produce muchos bienes y servicios de la UE aumente su capacidad y producción para no tener, sobre todo, que importar.

En esta línea, otros aspectos secundarios relevantes de la nueva estrategia comercial de la UE es reforzar y promover el multilateralismo (uno de los signos más visibles de la propia UE), fomentar la recuperación económica postcovid dirigida a tendencias más ecológicas y, sobre todo, ahondar en la digitalización, el gran reto de la UE en las próximas décadas.

Es necesario destacar a su vez que, la UE quiere asumir el rol de líder en cuanto a una futura reforma de la Organización Mundial del Comercio (OMC), para que esta institución afronte nuevos retos como el comercio digital, el comercio sostenible con el clima o un sistema de solución de diferencias vinculante. Por último, la estrategia comercial de la UE busca reforzar alianzas como la transatlántica (sobre todo después del periodo Trump) y prestar mayor atención a los países vecinos de África.

Esto hace que, en la práctica, las operaciones de exportación estén reguladas en su totalidad.

La Unión Europea es el mayor bloque exportador del mundo, así que, como decíamos, es muy conveniente operar en este mercado. Veamos los pasos para exportar desde la Unión Europea:

1. Necesitas estar establecido como empresa o establecimiento de carácter permanente en la Unión

El primer paso para exportar es estar establecido como empresa o establecimiento de carácter permanente dentro de la Unión. Por supuesto, previamente registrado en el registro mercantil del Estado miembro donde se encuentre la empresa.

2. Adquiere el EORI (número de registro e identificación de operadores económicos de la Unión Europea)

Regístrate como exportador en la administración aduanera competente adquiriendo el EORI (número de identificación), que es necesario para toda operación exportadora.

3. Selecciona un buen destino para tus exportaciones

La Unión Europea tiene cientos de acuerdos preferenciales, así que selecciona un país de destino para tus exportaciones con el que tenga uno de ellos. De esta forma, los aranceles se verán reducidos o incluso eliminados -además de ofrecer otras ventajas-.

4. Verifica si puedes exportar al país que deseas

Verifica que el producto que quieres exportar puede acceder al destino deseado. Esto se comprueba con el código TARIC, que determina la necesidad de licencia de exportación, las condiciones, etc. También es recomendable consultar si hay restricciones concretas al tipo de producto que se quiere exportar, esto se puede hacer en el mapa de restricciones de la UE o en las autoridades nacionales competentes.

5. Comprueba que el producto exportado no tenga restricciones en destino

Una vez llegado el producto a destino, hay que tener en cuenta que el producto exportado puede tener restricciones, por lo que, antes de realizar la operación, consulta con el despacho de aduanas con el que trabajes o tu socio importador.

También, ten en cuenta posibles medidas de defensa comercial del producto, impuestos y derechos adicionales pertinentes en su mercado de exportación. Las medidas de defensa comercial de producto más comunes son las antidumping o las de salvaguarda.

Sobre los derechos adicionales, son impuestos que se devengan en el momento de importación, aunque mayoritariamente corren a cargo del importador, deben de tenerse encima de la mesa, ya que puede entorpecer el éxito de la transacción.

6. Investiga qué requisitos técnicos y comerciales tiene que cumplir tu producto

Los requisitos técnicos, de salud y de seguridad del producto dependen del mercado de exportación y es un aspecto clave del proceso exportador. Normalmente, estos requisitos tienen relación con normas de seguridad pública, salud o medio ambiente, y los determinará el organismo competente de ese área del producto de cada país.

Suele ser el importador el que se haga cargo de ello, dependiendo de las condiciones acordadas entre importador-exportador siempre; pero no viene mal que tú también las conozcas, sobre todo, en materia de envase y etiquetado, o propiedad intelectual, piezas clave en la exportación.

7. Solicita el EA (estatuto de exportador autorizado) o el REX (exportador registrado)

Si vas a exportar a un país con un acuerdo preferencial (privilegios en materia comercial) con la UE, debes solicitar el EA (estatuto de exportador autorizado) o el REX (exportador registrado), dependiendo del tipo de acuerdo con el país al que vas a exportar. Esto da la capacidad al exportador autorizado de extender declaraciones en origen que permiten cumplir las normas de origen establecidas en un acuerdo comercial determinado.

8. ¿Tienes un producto de doble uso? Revisa el Reglamento 2021/821 sobre exportaciones

En mayo de 2021, el Parlamento europeo y el Consejo de la UE en conjunto, publicaron el último Reglamento (2021/821) sobre exportaciones. En este reglamento se establecen diversos controles a las exportaciones, corretaje, asistencia técnica, tránsito y transferencia de productos de doble uso, que son aquellos de usos civiles, militares o nucleares que tienen que tener una autorización para ser exportados. Así que si el producto que deseas exportar es de esa tipología, consulta el Reglamento 2021/821. 

¿Te animas a conocer más sobre las oportunidades de la Unión Europea?  Reúnete con un consultor de RRYP y despega en los mercados internacionales.

Print Friendly, PDF & Email
Etiquetas:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Need Help?

¿Quieres más información?

Cuéntanos tu idea de negocio y te ayudamos a hacerla realidad.

Abrir chat
Relaciónateypunto
¿Conoces los beneficios de la internacionalización?
Quiero una reunión