Tener un negocio no es ninguna broma, el desembolso económico del empresario solamente para mantener un establecimiento, para contratar empleados y, en general, para mantener su actividad económica puede ser muy significativo y, sobre todo al comienzo, un sacrificio enorme con un futuro incierto.

Es precisamente por esto que llevar a cabo ciertas actividades, como participar en ferias internacionales, puede parecer una mala idea, sobre todo teniendo en cuenta al coste que esto puede conllevar.

No obstante, hoy, en RRYP venimos a convencerte de justo lo contrario: a pesar de los costes, el tiempo y todas las desventajas que parezca conllevar, acudir a una feria internacional puede dar a tu negocio el impulso que necesita.

¿Qué es una feria internacional?

Lo primero es lo primero ¿de qué te estamos hablando?

Básicamente, se trata de un gran escaparate. Las ferias internacionales son grandes eventos organizados por empresas y asociaciones de empresarios de determinados sectores en los que se reúnen multitud de empresas a nivel internacional del sector en cuestión para exponer sus productos, sus estrategias, sus resultados y, en definitiva, mostrarse al mundo como empresa.

Es precisamente por esta decisión anterior que podemos enmarcar las ferias internacionales, y acudir a ellas, como una estrategia de marketing con la que expones tus productos a un potencial consumidor. No obstante, cualquier persona que haya participado en una feria internacional puede explicarte cómo esta definición puede quedarse corta, tal y como desarrollaremos más adelante.

Para entender bien cómo funcionan, lo mejor es pensar en ellas como una exposición en la que, como empresa, presentas a tus visitantes tu oferta de bienes y servicios. Esta oferta es presentada de acuerdo con una publicidad, una promoción y enfatizando los objetivos que pretendes alcanzar, mostrándote como un agente empresarial global competente y dinámico, cuyos productos, simplemente, merecen la pena.

Otra forma de pensar en ello es como una embajada. Los Estados tienen representaciones diplomáticas en el extranjero que promocionan a su país ofreciendo una visión positiva del mismo, a la vez que tratan de fomentar el comercio con este país, así como otras oportunidades económicas. Del mismo modo, el que tú, desde tu stand, participes en una feria internacional es como tener una embajada en el extranjero durante la duración de la feria: expones y promocionas tu empresa, fomentando oportunidades económicas ante personas y empresas de todo el mundo.

¿Por qué deberías asistir a una feria internacional?

Las ferias son mecanismos de promoción comercial con una gigantesca tradición, podemos remontarnos al mundo de la antigüedad para entender sus orígenes, pero se consolidan alrededor del medievo, con las ferias anuales de Francfort y Leipzig, en Alemania. Por aquel entonces, para muchos, acudir a ferias internacional era un medio para vender sus productos, básicamente las necesitaban para mantener sus negocios. Hoy en día la relación del comerciante con las ferias no es tanto de vender sus productos, como de crear relaciones comerciales valiosas para el sostenimiento de tu negocio.

El principal beneficio de asistir a una feria internacional, tal y como veníamos diciendo, es exponer nuestros productos a potenciales clientes. Como ejercicio de marketing, estarías mostrándote como empresa a un enorme y variado público, del que pueden surgir potenciales ventas y/o contratos que resulten en ingresos que fácilmente rentabilizarían acudir a la feria. No obstante, concretamente esto es algo que no requiere de una feria internacional, algo que se puede hacer con una buena estrategia de marketing a través de anuncios en internet. ¿Merece entonces la pena asistir a la feria internacional? Cómo ya te adelantábamos, sí, y como también adelantábamos, una feria internacional es algo que va mucho más allá de una estrategia de marketing convencional.

En una feria no solo expones tus productos a una potencial clientela global (esencial para cualquier empresa que se quiera expandir en el ámbito internacional), sino que interactúas de forma directa con ellos, pudiendo establecer conversaciones y recibir feedback de primera mano. De aquí proviene una de las grandes ventajas de las ferias comerciales, no solo expones tu producto de una forma que repercuta en ventas futuras, sino que consigues información valiosa que puede ayudarte a elaborar una estrategia comercial de calidad para el futuro.

Del mismo modo, al acudir a una feria internacional tienes la oportunidad de examinar las estrategias, productos y servicios de tu competencia directa. Te da la oportunidad de estudiar el estado del mercado a mayor escala, puedes conocer potenciales colaboradores con los que desarrollar tu actividad comercial, puedes reforzar la imagen de la empresa y lograr una mayor exposición para nuevos productos.

Creando oportunidades

Las ferias internacionales pueden ser un gran esfuerzo. Suponen un desembolso económico, toman días de preparación además de los que se pasan en la misma feria, y no solo esto, sino que las repercusiones económicas positivas pueden no presentarse de forma instantánea y tardar en llegar. No obstante, una feria internacional es toda una oportunidad gigantesca para vender tus productos, mostrándolos a un gran número de potenciales clientes internacionales, a la vez que obtienes feedback de calidad, conoces la competencia y mejoras la imagen de tu empresa. Puede que existan costes asociados con asistir a este tipo de eventos pero, sobre todo, existen enormes beneficios que ninguna empresa que quiera expandirse internacionalmente puede dejar escapar.

Print Friendly, PDF & Email

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *